El alcalde de Segovia, el socialista Pedro Arahuetes, concibe el esperpento de las farolas que afean el entorno del Acueducto como un “intercambio de cromos”. Arahuetes habla así ante las cámaras del fiasco organizado con dos tipos de farolas (unas cruzadas, a las que él mismo se refiere como “espadas” [de La Guerra de Las Galaxias], que no están legalizadas, bajo su responsabilidad), y unas altas, que son legales, pero que quitan visibilidad al entorno del Acueducto, responsabilidad de la Comisión de Patrimonio. La explicación del asunto por parte del alcalde de una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO no tiene desperdicio. Se la reproducimos a continuación:
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“Cambiábamos unos cromos. ¿Cuáles eran los cromos? Las farolas que no están legales, entre comillas, son las de las espadas cruzadas. Esas farolas, que no tienen ningún problema ni impedimento ni efectos de visibilidadad, nosotros las queríamos legalizar. Las que están legales y no tienen ningún problema, son las altas.
Nosotros les dijimos: Les cambiamos unas por otras. Nos legalizan las de las aspas y quitamos las altas. Era muy sencillo. Solucionamos el problema para todos. Lo que no vamos a hacer es quitar las altas, que es un fallo de la Comisión de Patrimonio y dentro de dos meses, nos requieren para que quitemos las bajas, porque eso sí que fue un fallo nuestro.
Dijimos: Como aquí ha habido un fallo entre todos, vamos a solucionarlo entre todos. Vamos a legalizar estas farolas y vamos a quitar las otras. Y nos dijeron que no. Pues bueno, el día que nos obliguen a quitar las farolas de las aspas, pues las quitaremos. Pero las altas, si nos obligan a quitarlas, alguien tiene que indemnizar al Ayuntamiento”.