Tras meses de conversaciones entre la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Aguilafuente y la Asociación Sinodal y de falsas esperanzas la conclusión ha sido la misma que en anteriores ocasiones: La Junta de Castilla y León no destinará ni un euro al Sinodal de Aguilafuente.
El Sinodal de Aguilafuente es un conjunto de celebraciones culturales y festivas que rememoran cada año, en el primer fin de semana de agosto, la celebración en 1472, en la parroquia de Sta. María de la localidad, de un sínodo convocado por el obispo Arias Dávila y cuyas conclusiones se editaron en el primer libro impreso en España.
En esta conmemoración se realiza una gran escenificación teatral en la que se recrean los debates del Sínodo, otras representaciones teatrales cortas, teatro de calle, música, bailes de la época, exposiciones, etc., y que este año culminan con un recital de Amancio Prada.
Pues bien, una manifestación cultural, que parte del propio pueblo, que ha demostrado que es capaz de mantenerse en el tiempo, que implica a todos los habitantes de la localidad (no debemos olvidar que los actores son los propios habitantes de Aguilafuente), que difunde valores culturales y solidarios, que contribuye al turismo interior de nuestra Comunidad, que genera actividad económica, no cuenta con el apoyo de la Administración que tiene la responsabilidad y las competencias en materia de cultura y de turismo.
Esta situación no es nueva, pues nunca la Junta de Castila y León ha colaborado con la organización del Sinodal, más preocupada de subvencionar eventos culturales de gran resonancia mediática para loor de los Sres./as Consejeros/as de turno, aunque estos eventos dejen un cierto sabor terroso en el paladar de quienes los degustan, que de apoyar y fomentar la auténtica cultura popular, aquello que sin grandes espacios en la prensa contribuye al desarrollo social de nuestros pueblos.