“Lo único que hemos acordado es iniciar un contacto con Caja Ávila y Caja Burgos para conocernos mejor”. Pedro Arahuetes, alcalde y uno de los 17 consejeros de Caja Segovia, continúa con el símil de los novios para referirse a los últimos pasos dados por la entidad segoviana en el proceso de integración que sufren las cajas de la región.
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Arahuetes ha dejado muy claro que hay dos periodos: uno que afecta a Caja Segovia en relación con las dos entidades de la región susceptibles de entrar en Banca Cívica (Caja Burgos y Caja Ávila), en el que nos encontramos, y uno posterior, que afectaría a la propia integración de las tres en el Sistema Institucional de Protección (SIP) junto con Caja Navarra y Caja Canarias.
"Una relación de dos meses"
El alcalde de Segovia ha dado un plazo de unos dos meses “para conocernos mejor”, en referencia a las cajas de Ávila y Burgos. Se trata de “una relación pero sin derecho nada”, ha dicho. De momento, el consejo de Caja Segovia se ha comprometido a respetar un acuerdo de confidencialidad y exclusividad. Es decir, los consejeros han de analizar los balances de cada una de las entidades y valorar qué porcentaje le conrresponde a cada una de ellas tres entre sí en la región y de cara a una futura integración en el SIP Banca Cívica, que ya no es una caja de ahorros.
“Cuando acabe ese periodo de noviazgo, habrá que decidir si nos gusta el novio o la novia y luego ya el consejo decidirá si queremos continuar con la relación rompemos. Al suegro [Caja Navarra y Caja Canarias] ya lo conocemos”.
Pedro Arahuetes se ha referido a este asunto con satisfacción: “De momento, ya hemos tomado una decisión. Estamos en el proceso inicial y hay que tener todas las cautelas”, ha dicho. Ahora lo que está por ver es si finalmente todas las partes aceptan las condiciones de Caja Segovia en este 'matrimonio' a muchas bandas a cuya ceremonia ha llegado tarde y con dudas.