La portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular en Segovia y senadora por Segovia, Beatriz Escudero, intervino en la Cámara Alta en la sesión de la Comisión Especial de Estudio de las Nuevas Formas de Exclusión Social como consecuencia de del fuerte incremento del desempleo. Escudero realizó en su intervención una llamada al incremento de la atención por parte de las grandes organizaciones sindicales a la situación de las personas desempleadas, los trabajadores de las PYME y los autónomos.
![[Img #3307]](upload/img/periodico/img_3307.jpg)
"Me preocupa el papel de las grandes organizaciones sindicales en una crisis como ésta que ahora afecta tan duramente a más de 4,5 millones de españoles, que son un porcentaje realmente importante de la población de España.
Existe la percepción social de que, en el actual marco, las organizaciones sindicales son útiles para apoyar los derechos de las personas que trabajan, y sobre todo, de aquellas que trabajan en grandes corporaciones, empresas con muchos empleados o administraciones públicas. Éste es un hecho innegable. Las organizaciones sindicales defienden fieramente los derechos, las condiciones laborales y salariales de las personas contratadas en este tipo de entidades, pero ¿suelen ser esas personas las que antes y más duramente padecen los efectos de una crisis económicas? Me atrevo a afirmar que no. Que son las pequeñas empresas y los autónomos quienes antes y de manera más aguda se ven arrastrados a los límites de la exclusión en una coyuntura de contracción económica" afirmó Escudero.
Pérdida de competitividad"Por otro lado, la presión de las organizaciones sindicales para proteger los salarios y las condiciones laborales de las personas empleadas en grandes corporaciones, en determinados marcos y en las fases iniciales de crisis como la que nos ocupa, condicionan la acción de algunos gobiernos hasta el punto de impedir a los citados gobiernos la toma de medidas que podrían atajar los efectos de la crisis o acelerar la salida de ésta.
Esa presión en las fases iniciales de una crisis, y el temor del gobierno, pueden influir en que se pierda competitividad y se disparé el déficit público. Estos hechos, sin duda, terminarán de nuevo perjudicando inmediatamente a más autónomos y pequeñas empresas y, a la larga, a las mismas grandes corporaciones, a sus empleados y al país en general" continuó la senadora segoviana.
"Considero -señaló Escudero- que en fases avanzadas de una crisis como la que en estos momentos afecta a España, las organizaciones sindicales pueden jugar también un papel distinto. Si en fases iniciales su presión, o el temor a ella, pueden conducir a un gobierno a tomar medidas contraproducentes, cuando la crisis es evidente se puede producir otro efecto perverso, el de anestesiar a la sociedad.
El papel sedante de las organizaciones sindicalesEs decir, cuando se extiende el temor, o la psicosis a la pérdida del empleo, las organizaciones sindicales pueden jugar un papel sedante del tejido social que impida iniciativas de estímulo que obligan al gobierno a tomar medidas. Esto puede producirse en un marco en el que interese más que nunca a las organizaciones sindicales mantener sus propios ingresos y los ingresos de sus cuadros y afiliados.
En situaciones concretas un gobierno puede decidir dedicar cantidades ingentes y crecientes de fondos públicos a las organizaciones sindicales con el fin de sedarlas, ya a través de ellas, a la sociedad en general. En España, durante los últimos tres años, la administración ZP ha destinado a las organizaciones sindicales cantidades crecientes de fondos públicos a través de las vías habituales. Y más cantidades dinerarias a través del Ministerio de la Presidencia que dirige la señora de La Vega.
Esto resulta al menos chocante cuando, o bien el gasto público debiera recortarse para reducir un déficit público que lastrará la recuperación, o bien debiera destinarse a estimular el tejido productivo, o bien a políticas sociales que palien la situación de aquellas personas que padecen la exclusión".
"Las organizaciones sindicales deben proteger a quienes tienen empleo, pero mucho más a quienes no lo tienen. También debieran funcionar ante los gobiernos como alarmas tempranas de las situaciones de crisis que puedan generar masas de personas excluidas. Y mi punto de vista es que en la crisis que nos ocupa han actuado de una manera diferente" concluyó la senadora popular.