En opinión del secretario general de UGT Castilla y León el proceso de fusión entre Caja España, Caja Duero y Caja Burgos no puede acarrear una "solución traumática" para los trabajadores, sino que se ha de optar por prejubilaciones o bajas incentivadas.
Durante la celebración de una jornada informativa sobre la igualdad laboral entre hombres y mujeres celebrada en el hotel Los Arcos, el secretario general de UGT Castilla y León, Agustín Prieto, se ha referido al futuro de los trabajadores de las entidades financieras Caja España, Caja Duero y Caja Burgos, tras la posible fusión de las mismas.
Según Prieto, que confía en que se llegue a un acuerdo favorable para ambas partes, "este proceso no puede acarrear soluciones traumáticas para los trabajadores", sino que se ha de optar por prejubilaciones o bajas incentivadas. Además insiste en que el sindicato quiere conocer exactamente cuáles son aquellas oficinas que se quieren cerrar.
Por otro lado, el representante de UGT también se ha referido a la ausencia de Caja Segovia y Caja Ávila en este proceso de fusión, una decisión que el propio Prieto considera "un error", pues entidades como éstas han de liderar este tipo de procesos.
Hace un par de días los principales diarios regionales aseguraban que la fusión de cajas de Castilla y León costaría la friolera de 1.800 empleos, el 23% de los cerca de 8000 trabajadores que suman las tres entidades, suponiendo además el cierre de 303 sucursales.