El colectivo segoviano relacionado con la agricultura ecológica, entre los que se encuentran productores, comerciantes y consumidores, se consolida como movimiento social y celebró el comienzo de este proceso de organización con una fiesta campestre en Tenzuela, finca “Entrefresnos”, el pasado domingo 12 de Septiembre.
En un ambiente natural y distendido, más de cien personas, entre las que se podían contar representantes de organizaciones locales y regionales relacionadas con la agricultura ecológica, grupos de consumidores y empresas del sector de Segovia, Madrid y Valladolid, compartieron comida y charla degustando una importante muestra de alimentos ecológicos aportados por productores segovianos como Carnes Braman, Quesería de Armuña, Hortalizas La Semilla de Gabriel, Huevos Pedaque y Embutidos Biobardales. 
El sector de producción, comercio y consumo ecológico en Segovia es actualmente una realidad sólida y muy variada, respaldada por una tradición de iniciativas pioneras a nivel estatal. El movimiento que gira alrededor de esta nueva cultura siente la necesidad de cohesionarse y tener la presencia social que le corresponde. Así, con el nombre “Ecologicos de Segovia”, se da comienzo a un proceso de organización apoyado con actuaciones concretas como esta fiesta campestre del pasado domingo que tendrán, seguro, continuidad en el futuro.
IDEARIO BÁSICO DEL PROYECTO
Somos un grupo de personas formado por productores, consumidores, técnicos y diversas personas relacionadas con la agricultura ecológica, que buscamos el desarrollo, la difusión y la presencia de la misma en la sociedad en general y en la provincia de Segovia y sus cercanías en particular.
La naturaleza que sustenta el territorio segoviano, junto con sus conocimientos tradicionales agrarios y su posición estratégica, en el centro de la península, lo convierten en un escenario idóneo para ello.
Para lograr este propósito nos organizamos en un colectivo que nos da identidad, apoyo mutuo, credibilidad, presencia y fortaleza en la sociedad y ante el momento de profunda crisis socioambiental que la envuelve.
En este sentido, planteamos un modelo alternativo basado en la sostenibilidad o “ecodesarrollo”, es decir, en planteamientos socioeconómicos que buscan el desarrollo humano a partir de la búsqueda del mayor equilibrio posible con el entorno que nos rodea. De estos conceptos parten la conservación de la naturaleza, como medio de subsistencia y productor de riqueza, y la práctica y el desarrollo de los verdaderos valores humanos.
Buscarmos, a su vez, el intercambio, la comunicación, la coordinación y apoyo mutuo con otros colectivos regionales, nacionales e incluso, internacionales, de tal manera que consolidemos una red en la que se multipliquen exponencialmente nuestros esfuerzos individuales y colectivos.
Para lograr tener presencia en la sociedad debemos establecer un movimiento de “abajo a arriba”, de tal manera que, partiendo de nosotros y en un movimiento ascendente, implique a los ciudadanos, a las empresas y a las administraciones locales, autonómica y nacional.
Buscamos producir alimentos sanos según los criterios de la agricultura ecológica y que estos sean consumidos por los ciudadanos de manera asequible y económica, implicando a productores y consumidores, siguiendo canales cortos de comercialización, principios de justicia social, soberanía y seguridad alimentaria y consumo responsable frente al monopolio de las cadenas de distribución alimentaria.
Queremos dar a conocer a la sociedad lo que es realmente la agricultura ecológica, como consumir de forma asequible sus productos, los problemas ambientales y sociales que soluciona, lo que aporta al presente y lo que puede aportar al desarrollo sostenible, tanto del mundo rural como del urbano. Crear para ello un puente de unión entre ambos mundos es fundamental.
Incentivar para que el sector productivo convencional se transforme, poco a poco, en ecológico es crucial. Debemos de romper la barrera que nos separa superando los miedos, los prejuicios y el desprestigio a través del encuentro y lo que tenemos en común a través de nuestra vocación agraria. La información, la formación, el asesoramiento técnico y los foros u jornadas profesionales pueden ser un buen impulso para ello. Nuestra meta es que en el futuro se hable solo de AGRICULTURA.
Implicarnos en la educación y sensibilización de los niños y jóvenes es muy importante si queremos que sean nuestro relevo y, a su vez, que tengan un futuro digno y feliz. La agricultura ecológica, en este sentido, es una herramienta educativa de primer orden para la realización de diversos programas de educación ambiental, de consumo responsable y de educación en valores.
Demandamos a las administraciones públicas que, en su compromiso por el desarrollo socioeconómico del medio rural, cumplan las siguientes premisas.
Favorecer el desarrollo de la agricultura ecológica.
Reconocer, de manera oficial, su valor en la sociedad.
Protejerla frente a sus problemas así como ante sus amenazas, en especial frente a los cultivos transgénicos, el fraude y a la confusión reinante en el etiquetado de los alimentos.
La agricultura ecológica es una apuesta por el progreso económico y social.
Demandamos que el valor generado con nuestra actividad revierta en el entorno, y permita fijar la población y la renta al territorio, a través de medidas aminadas a la diversificación de las actividades, al desarrollo de la agroindustria en la zona, con especial atención a la agroindustria artesanal, a la reactivación de los recursos locales, al fomento del consumo interno de productos ecológicos y a impulsar estrategias que persigan la colaboración y el asociacionismo.